El Hombre Elefante: La gran humanidad de Joseph Merrick



¡Hola a tod@s! Hoy os traigo una pequeña joya del cine que me conmovió profundamente la primera vez que la vi y que no podía faltar en mi blog: El hombre elefante, de David Lynch.

Esta película nos relata los últimos años de vida de Joseph Merrick (en esta película llamado John Merrick), más conocido como El hombre elefante, y como pasa de vivir en una especie de circo ambulante a estar bajo la supervisión del doctor Frederick Treves. Desde que es un niño, John Merrick sufre una grave enfermedad que le produce graves malformaciones en todo el cuerpo y que lo limitan en su día a día. Debido a ello, parece que la única manera de "ganarse la vida" es exhibiendo su deformidad en un circo ambulante y comprobar de primera mano cómo la gente se estremece al verlo. Su situación no es buena ya que aparte de su enfermedad vive en condiciones infrahumanas y es maltratado y explotado por su dueño. Sí, su dueño ya que en la película el hombre que lo muestra al mundo y hace de él un espectáculo considera que Merrick es algo, no alguien, que le pertenece. Por lo tanto, vemos la crueldad con la que tiene que vivir día a día. Sin embargo, lo que estremece todavía más es que esta historia está basada en hechos reales, así que muchas de las cosas que se explican en esta película tuvieron lugar hace poco más de un siglo en las calles de Londres.

Desde mi punto de vista, uno de los puntos fuertes del film de Lynch es su fotografía ya que éste está rodado en blanco y negro y esto aporta a la atmósfera de la película un toque melancólico y triste que concuerda a la perfección con la vida de Merrick. Sin embargo, por otro lado, que la película esté rodada en blanco y negro ayuda a acentuar esa melancolía por una época pasada que ya no existe.

El guion a cargo de Christopher de Vore, Eric Bergren y el propio Lynch es crudo y enternecedor al mismo tiempo. Nos muestra la crueldad que puede tener el ser humano, pero al mismo tiempo somos testigos de que entre tanta maldad y mezquindad hay verdaderos ángeles de la guarda dispuestos a ayudar en los momentos más críticos. Esta película es la historia de Merrick, pero también es un retrato de la maldad y la bondad humana. Por otro lado, me gustaría destacar el uso de la magistral pieza musical Adagio for Strings, de Samuel Barber, que realza aún más si cabe la melancolía de esta cinta y que a mí me produjo escalofríos.

Los actores que nos encontraremos en esta cinta cumplen a la perfección en sus papeles, pero en este caso me gustaría destacar a Anthony Hopkins como el doctor Frederick Treves y a John  Hurt como John Merrick. El primero ofrece una interpretación que se aleja de su estremecedor y mítico papel en El silencio de los corderos al encarnar al responsable de sacar a Merrick de una vida cruel para acto seguido, mantenerlo bajo su protección. Hopkins, como es habitual, ofrece una gran interpretación y desde el primer momento que aparece en pantalla logra convencer al espectador de que su personaje no es el antagonista de la historia y que, por lo tanto, podemos confiar en él. La escena en la que ve por primera vez a John Merrick es simplemente espectacular, no tiene precio. Con una simple mirada lo dice todo.



Por otro lado, John Hurt me cautivó como Merrick. He de decir que desde hace tiempo estudio la figura de este último y la interpretación de Hurt le hace justicia demostrando que la fealdad no va reñida con la bondad y la delicadeza. El actor ofrece una interpretación llena de humanidad y emotividad que hará que te estremezcas en más de una ocasión ya que su personaje es un hombre que, y pese a la crueldad con la que es tratado, no guarda rencor a nadie, al contrario, es un ser humano dulce y agradecido que parece no conocer el significado de la palabra odio. 

Para concluir la entrada de hoy, me gustaría decir que esta pequeña joya de la gran pantalla debería ser vista ya que es una cinta que no solo aporta una buena historia sino que también te hace pensar sobre ella y eso solo lo hace el buen cine. Merece mucho la pena, en serio, y además, nos da la oportunidad de conocer a un gran hombre.


Me despido con un poema de Joseph Merrick:


Es cierto que mi forma es muy extraña;
pero culparme por ello es culpar a Dios;
si yo pudiese crearme a mí mismo de nuevo
procuraría no fallar en complacerte.
Si yo pudiese alcanzar de polo a polo
o abarcar el océano con mis brazos,
pediría que se me midiese por mi alma,
porque la verdadera medida del hombre es su mente.


¡Hasta la próxima!


10/10




Comentarios

  1. ¡Hola Laura! Es la primera vez que entro en tu blog y la verdad es que he acabado impresionada. ¡Eres toda una crítica de cine! Nunca había escuchado hablar de esta película. Como tú misma dices, yo soy una de esas personas que todavía tienen que descubrirla, pero la verdad es que me ha parecido impresionante el tema del film. La pongo en mi lista de "Películas que ver este verano". En cuanto pueda te digo mi opinión. ¡Un beso muy grande, guapa! ¡Sigue así! :-)

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  2. Muchas gracias por tus palabras, Elena! Ahora mismo estoy roja como un tomate;) Si ves esta película no te arrepentirás. La historia de Merrick es muy bonita. En la vida real un profesor de una universidad norte americana publicó un ensayo en el que hablaba de la dignidad humana y el protagonista de este ensayo es Joseph Merrick. Para muchos es un ejemplo a seguir. Muchas gracias por comentar y un besazo muy grande, guapa!

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  3. Poética macabra, envuelta en una impresionante fotografía en blanco y negro y de un nivel dramático apabullante.
    David Lynch se convirtió en un verdadero maestro desde que comenzó en esto del cine.

    Jamás se había realizado un retrato tan trágico y despiadado sobre la vida de esos fenómenos que los circos ambulantes mostraban al público como si fuesen animales. Joseph Merrick, aquí descrito como John, representa ese mundo extraño y desconocido que los ignorantes seres humanos son capaces de aceptar; muchos de estos muestran la horripilante condición humana a la que están condenados.
    Crueldad, opresión, burla, maltrato...todo eso soporta el increíblemente afable y humilde Merrick.
    Lynch crea un relato sobre la humanidad, la incógnita del existencialismo, llenándolo de rabia, desesperación por encontrar una salida y una marcada denuncia social. ¿Quién es el humano y quién la aberración?

    Hopkins deslumbra en su papel de Fred Treves, al igual que los demás John Gielgud, Freddie Jones como el bárbaro dueño del circo Bytes, Hannah Gordon o Michael Elphick como ese repugnante guarda de la clínica que se aprovecha del pobre Merrick exhibiéndolo también como un animal.
    Pero quien de verdad está inconmensurable es John Hurt como el deforme Merrick. Una interpretación espléndida en el drama como pocas se han visto y que demostró lo gran actor que era Hurt.
    Lynch es un genio y Mel Brooks hizo muy bien en recomendarle para que dirigiera esta película.

    No llorar es imposible...

    Genial por recomendarla, Laura

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    Respuestas
    1. ¡Hola, Christian!

      Tus palabras describen a la perfección esta película y ni yo misma lo hubiese expresado mejor. ¡Es perfecto!

      ¡Muchas gracias a ti por pasarte y dejar un comentario!

      ¡Saludos!

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