Aladdin (2019)



¡Hola, chic@s! Hace un mes que Aladdin llegó a nuestros cines y no pensaba en ir a verla porque no me llamaba poderosamente la atención. Crecí con las películas de Disney y Aladdin, como no, fue una de ellas. Recuerdo que me sabía las canciones de memoria debido a que en más de una ocasión la alquilé en uno de esos lugares, que para muchos ahora son una pura fantasía, llamados videoclub. Incluso me compré el cómic que narraba la continuación de las aventuras de Aladdin, Jasmine y el Genio. Sin embargo, a medida que fui creciendo muchos de estos clásicos fueron quedando en un segundo plano y Aladdin fue uno de ellos. No me malinterpretéis, ya que si ahora me pongo a ver la original volvería a disfrutarla como una niña, pero hay películas que se quedan más grabadas en ti que otras. Por otro lado, los tráilers de esta nueva adaptación no me convencieron pero mi hermana fue a verla y le encantó, así que este fin de semana decidí darle una oportunidad.

Esta nueva versión en acción real nos trae de nuevo la historia del simpático ladronzuelo que nos robó el corazón a principios de la década de los noventa. La historia es fiel a la original, pero se han hecho algunos cambios para adaptarla a nuestro tiempo. Uno de los aspectos a destacar es el feminismo de Jasmine, que muchos han criticado, pero que a mí me ha gustado y lo apoyo completamente. Estoy a favor de que la protagonista muestre su lado más revolucionario ya que muchos son los niños y las niñas que han acudido (y van a acudir) en masa al cine a verla y es un punto positivo que Jasmine tenga su propia voz.

El vestuario y los escenarios en los que transcurre la trama están llenos de color y estos ayudan a recalcar el exotismo que rodea a sus protagonistas. Los actores están muy bien en sus papeles, aunque creo que para el papel de Jafar se necesitaba a otro actor con más presencia, pero Will Smith se lleva la palma como el famoso Genio. Vale que el Genio de Robin Williams es insuperable, pero Smith se las apaña muy bien en la piel de su personaje. Recuerdo lo mucho que se le criticó por su caracterización, pero es que no se podía mostrar de otra manera al divertido y dicharachero protagonista; el genio es azul y su físico es de lo más peculiar. La apariencia de Smith también es así, aunque en gran parte de la cinta lo vemos mostrando su versión humana, una decisión tomada, tal vez, para que el público se sienta más cercano a él. Will Smith tiene fama de exigir ser el rey de la función en cada película que protagoniza, y en esta consigue su propósito. Hacía tiempo que Smith no encontraba su sitio en la pantalla grande; parecía que su fama y prestigio se habían quedado en los noventa, pero con Aladdin ha vuelto a triunfar y curiosamente esta película pertenece a esa década en la que medio mundo comía de su mano.




La trama tiene buen ritmo y no se hace pesada en ningún momento, pero para mí la parte estrella reside en sus momentos musicales. Hay muchas películas, aunque este no sea el caso, que quedan en el olvido pero sus bandas sonoras se quedan grabadas para siempre en la memoria de los espectadores. Aladdin tiene temas inolvidables (en esta versión también hay alguno nuevo) que pensaba que había olvidado, pero la magia del cine y de la música me demostraron lo equivocada que estaba ya que fue volver a escucharlos y despertarlos de ese rincón de mi memoria en el que los tenía enterrados. Las escenas musicales están llenas de ritmo, color, fantasía y mucha nostalgia. Me han gustado muchísimo y mi favorita, dejando aparte la mítica Un mundo ideal, es la puesta en escena de No hay un genio tan genial.

Aladdin es una película que no es fácil de adaptar por los personajes que la protagonizan y su trama tan especial, pero es una buena adaptación que sale airosa de su prueba de fuego y que llenará de nostalgia a los adultos y hará vibrar a los más pequeños. Es un cine familiar perfecto. Me lo he pasado muy bien viéndola y Will Smith disfruta como un enano cuando le dices que tiene que protagonizar un número musical. Al principio de esta entrada os comentaba que hay películas que marcan más que otras y en mi caso, si hablamos de Disney, mi película es El Rey León. Dan igual los años que pasen siempre que la veo o escucho su banda sonora se me pone la piel de gallina y se me escapa alguna que otra lagrima. Ahora toca esperar al próximo 19 de julio, un día que tengo marcado en mi agenda, porque supone la vuelta de Simba y compañía a la gran pantalla.

¡Hasta la próxima!

P.D. Ahora estoy en YouTube viendo las canciones de la película original y estoy embobada. ¡El Genio es genial!

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Fotografías: Disney

Comentarios

  1. ¡Hola!
    Ahora que ahora que la he visto, ya puedo opinar.
    Coincido con lo que dices. Jafar es a esta peli lo mismo que el ladrón que no es un diamante en bruto en La cueva de las maravillas pero, desde luego, creo que la cinta merece mucha más atención y reconocimiento del que tiene. Esas opiniones iniciales basadas en ver fotos (dicho así suena a chiste pero es la cruda realidad) no le han hecho ningún bien; hay que verla para apreciar lo que vale.
    Ah, me han encantado los añadidos, como la escenita del baile. Si tienes que ligar con una princesa, debe ser así...
    Vamos a ver si Smith vuelve de una vez por todas porque, aún en su afán de ser el prota de todo, es un tipo que me encanta.

    ¡Muy buena reseña y nos leemos!

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    Respuestas
    1. ¡Hola, Israel!

      Las escenas de los bailes son geniales. ¡Me han encantado! Creo que las redes sociales hacen mucho daño cuando alguien sentencia una película ya que esta opinión es creída a pies juntillas y decidimos no descubrirla por nosotros mismos.
      Smith también me gusta mucho, ¡a ver si vuelve a recuperar el beneplácito del público, y también de la crítica!

      ¡Gracias por pasarte y por tus palabras!

      ¡Nos leemos!

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