El diablo viste de Prada 2 (2026)

 

Fuente: Disney +

El diablo viste de Prada llegó a los cines en el año 2006 e inmediatamente se convirtió en un referente de la cultura popular. Muchos son los que citan frases de la película y sus personajes son emblemáticos. Por este motivo, hace unos días decidí ver su secuela, una entrega que me generaba dudas porque, además de temer que fuera un refrito de su antecesora, no creía que fuese necesaria.

El diablo viste de Prada 2 recupera a su reparto original para saber qué ha sido de ellos 20 años después. En la primera película se trataron temas como el capitalismo, la tiranía y el poder, la precariedad laboral o la búsqueda de la identidad, entre otros. Vamos, que si alguien dice que El diablo viste de Prada habla solamente de moda, entonces tendría que analizar más detenidamente su trama. En la secuela se exponen aspectos que también son muy interesantes, y que están de rabiosa actualidad, ya que explica cómo los medios de comunicación tradicionales están siendo reemplazados por los digitales y cómo una nueva generación se está apoderando del mundo para implantar sus nuevos valores. ¿Debemos adaptarnos a ellos o debemos seguir luchando por lo que realmente creemos? Las dinámicas de poder siempre cambian y esto se puede ver en esta entrega.

Muchos han sido los que han criticado esta segunda parte, pero a mí me ha encantado. De hecho, voy a poner una opinión de lo más impopular: me ha gustado más que la primera (procedo a esconderme para que nadie me encuentre). Creo que esto se debe a que me siento identificada con los personajes por la etapa vital en la que se encuentran y también por los tiempos de cambio que estamos atravesando, que traen consigo cierta incertidumbre. La película combina muy bien los momentos dramáticos con los cómicos, y sus protagonistas mantienen su carisma habitual. Es cierto que el personaje de Meryl Streep ha perdido un poco de fuerza, pero pienso que está hecho a propósito para mostrar que Miranda Priestly no es intocable, a pesar de su imagen de mujer poderosa y autoritaria, y que torres más altas han caído. Por otro lado, mi favorita es Emily Blunt, siempre lo ha sido, ya que su Emily sigue siendo igual de ambiciosa y competitiva, pero tiene un lado cómico y mordaz que es mi debilidad.

Por lo tanto, puedo decir que El diablo viste de Prada 2 me ha sorprendido gratamente porque toca temas muy interesantes con los que nos podemos sentir identificados (tanto de manera directa como indirecta). Mientras que la primera película es un coming of age (pero no adolescente, más bien adulto), la secuela es un film sobre la madurez, la adaptación y la reinvención. No esperaba gran cosa y me ha demostrado lo contrario, Me encanta cuando una película hace que me trague mis palabras.

¡Hasta la próxima!

Comentarios

Entradas populares