Al este del Edén, de John Steinbeck
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| Fuente: Austral Editorial |
Cada cierto tiempo
llega un libro que te marca; y con él la ardua tarea de expresar todo lo que te
ha hecho sentir. Es una misión sumamente complicada, pero ese es el objetivo de
la literatura: que te trastoque y te deje sin palabras. Ese impacto lo ha
logrado Al este del Edén, de John
Steinbeck, un portentoso clásico de la literatura norteamericana.
La novela tiene como
protagonistas a los Hamilton y los Trask, dos familias muy diferentes entre sí,
que acaban inesperadamente unidas. El libro abarca tres generaciones, y las
vicisitudes de sus protagonistas tienen lugar en el remoto valle Salinas, en
California. El texto es una reinterpretación moderna del Génesis, y toca temas
como el bien y el mal, la culpa, el pecado y el libre albedrío.
Steinbeck nos trae una
novela formidable en todos los sentidos, donde ofrece un análisis magistral de la complejidad del ser humano. Nada sobra en este texto y me ha fascinado comprobar cómo el autor consigue hilar de manera perfecta todas las
subtramas hasta desencadenar en un final precioso, emotivo y lleno de
sentido.
Hay libros que te
marcan y, en este caso, Al este del Edén me
ha conmovido a nivel personal debido a la lucha interna que tiene el personaje
de Cal Trask, al que dio vida el mítico James Dean. El joven vive con el miedo
de repetir ciertos patrones del pasado, de no poder escapar de ellos, y a partir
de aquí se abre un abanico de diferentes posibilidades que este no esperaba. Su
viaje es de lo más interesante, pero mi personaje favorito es Lee, el hombre que acaba
convertido en el pilar moral y también en el ancla de ambas familias.
Al
este del Edén es una epopeya que se debería leer una
vez en la vida debido a su ambición, épica y trascendencia. Es simplemente extraordinaria
y sus casi 700 páginas son absorbentes. Para mí el tema clave es el libro
albedrío, la capacidad de poder escoger tu propio destino, y este punto le da a
la novela un toque de lo más esperanzador. Hoy, más que nunca: ¡Timshel!
¡Hasta la próxima!



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