Cumbres Borrascosas (2026)

 

Fuente: Warner Bros.

Esta semana ha llegado a los cines Cumbres Borrascosas, una nueva adaptación de la única novela de Emily Brontë. Mucho se ha hablado de esta versión dirigida por Emerald Fennell (Una joven prometedora, Saltburn), ya que esta Cumbres Borrascosas no es una fiel adaptación del libro, sino la fantasía que la directora creó en su cabeza cuando leyó la novela a los 14 años. Por lo tanto, si queréis ver esta película y disfrutarla, tenéis que ir con la mente abierta porque la historia que escribió Emily Brontë no es la que vais a ver en pantalla.

Cumbres Borrascosas es un libro que es muy difícil de adaptar y en él se narra una historia llena de venganza, obsesión, destrucción y muerte. La novela tiene muchísimas capas y los temas que se tratan son muy interesantes, entre los que se encuentran el poder y la lucha de clases, pero en la película de Fennell esto se pierde porque se centra prácticamente en el amor prohibido de Cathy y Heathcliff. ¿Me ha gustado la película? ¡Vamos a ello!

Esta adaptación / reinterpretación / fantasía / sueño, llamadla como queráis, tiene puntos que me han gustado mucho. El primero es su portentosa fotografía y sus escenarios, ya que, y al igual que la novela, la película transcurre entre Cumbres Borrascosas y la Granja de los Tordos, dos lugares que no podrían ser más diferentes entre sí. Mientras que Cumbres Borrascosas es lúgubre y hostil, la Granja de los Tordos está llena de color y excesos. La estética no es la que transmitió Emily Brontë, y tampoco corresponde con la época, pero me ha gustado mucho su teatralidad. Esto también me ha ocurrido con su vestuario, que vuelve a saltarse los cánones de moda de la primera mitad del siglo XIX, pero que sirve como herramienta para destacar los diferentes estilos de vida que hay entre los dos lugares. Por otro lado, la película también tiene su propia simbología y personalmente me ha encantado que el suelo de la Granja de los Tordos parezca que está bañado en sangre, un claro indicador de los tintes trágicos que están por venir.

En cuanto al guion, este está hecho para hablar de un amor prohibido e imposible que está condenado a acabar en tragedia, y la verdad es que Fennell maneja bien la tensión y el tira y afloja entre sus protagonistas. Me lo he pasado muy bien viendo la película, y Margot Robbie, como Cathy, y Jacob Elordi, como Heathcliff, cumplen con sus papeles, además de tener buena química, aunque debo admitir que la estrella de la función es Alison Oliver como la no tan ingenua Isabella. Así que hasta aquí todo bien, pero no todo iba a ser tan perfecto…

Ahora toca hablar de aquello que no me ha gustado tanto. Primero de todo, y como he dicho antes, la película se centra en Cathy y Heathcliff y, por esta razón, muchos personajes originales de la novela desaparecen por completo. Solo tenemos a algunos de ellos, pero sus personalidades han sido cambiadas con el único objetivo de romantizar a su pareja protagonista. Esto puedo entenderlo porque en todas las películas se omiten o cambian cosas, pero no voy a perdonar el sacrilegio que han hecho con Isabella. Su personaje, en la obra original, sufre la maldad de Heathcliff, pero en la película es muy distinto y esto sirve para suavizar al personaje de Elordi y que lo aceptemos como el héroe torturado e incomprendido de la historia. Es curioso porque su actriz, Alison Oliver, hace un papelón y roba todas las escenas, pero el giro que le han dado es demasiado para mí.

Otro de los puntos que más ha llamado la atención, por no decir el que más, es el erotismo y los toques sadomasoquistas que se incluyen en la película, pero tengo que decir que la historia no es transgresora en este sentido y al final todo ha quedado en un quiero y no puedo. Unas líneas más arriba he comentado que es una película con la que me lo he pasado bien, ya que es entretenida, pero eso no quita que sea irregular. El primer acto es fantástico, y los actores encargados de encarnar a las versiones jóvenes de los protagonistas son estupendos, no les pongo ningún pero. El segundo acto es entretenido pero también es un tanto superficial, y el tercer acto sube el nivel y finaliza en el momento más interesante para mí, con la muerte de Cathy y la (supuesta) caída a los infiernos de Heathcliff.

Por lo tanto, la Cumbres Borrascosas de Emerald Fennell se ha decantado más por explicar un amor prohibido, que resulta efectivo a primera vista, pero que carece de profundidad. La puesta en escena es excelente, está muy cuidada, y sus protagonistas cumplen con sus papeles. Además, y esto no lo he mencionado anteriormente, la banda sonora de Charli XCX encaja perfectamente porque ayuda a alimentar la oscuridad de la historia con su gothic pop. No obstante, el gran hándicap es la novela de Emily Brontë, ya que su sombra es muy alargada y ya sabemos que las comparaciones suelen resultar odiosas. Sin embargo, no le quito mérito a lo que ha hecho Fennell con esta película, ya que cuando un libro llega a las manos del lector, este lo hace suyo y a partir de aquí todo es posible. Sin duda, ha sido una apuesta muy arriesgada y valiente y, al igual que con la novela, creo que sacaré una lectura diferente cada vez que la vea. ¡Esto no se acaba aquí!

Por cierto, puede que Jacob Elordi no cumpla con la imagen que todos tenemos de Heathcliff, pero su presencia en la película no puede ser más atractiva. Sí, yo también he caído a sus pies.

¡Hasta la próxima!

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