Bridgerton: cuarta temporada
| Fuente: Netflix |
Benedict Bridgerton es
uno de los solteros más codiciados del panorama social, pero el segundo hijo de
Violet no tiene mucho interés en encontrar esposa. Sin embargo, esta negativa
cambia cuando el protagonista de esta temporada conoce a una misteriosa dama
durante un baile de máscaras. La rápida conexión y química que nace entre ellos
es más que evidente, pero la joven, como si fuera Cenicienta, abandona el lugar
a medianoche, y Benedict se queda sin conocer su identidad. El Bridgerton más
bohemio iniciará una incansable búsqueda, pero durante su investigación se cruzará
con Sophie Baek y todo cambiará. ¿Es ella la joven que se escondía tras la
máscara?
El estreno de una nueva
temporada de Bridgerton es siempre sinónimo
de evento global, y todos nos ponemos nuestras mejores galas para ver qué nos
deparará ese romance que está a punto de nacer. Debido a los cambios que se
produjeron en la temporada anterior, debo reconocer que no esperaba con mucha
ilusión esta nueva entrega, pero he tenido que rectificar porque han sido 8
episodios espléndidos que han devuelto la magia y la
emoción a la trama.
Esta temporada se basa
en el libro Te doy mi corazón, el
cual es un retelling de Cenicienta. La
novela me gustó, pero no me entusiasmó, y tenía miedo de que esto me ocurriera
con su adaptación, pero ya puedo decir que esta ha superado al texto original de Julia Quinn.
Esta entrega ha sido
preciosa, encantadora y emotiva. El equilibrio entre el drama, la comedia y el
romance ha sido perfecto, y este ha estado capitaneado por una pareja en estado
de gracia: Benedict y Sophie. No sabéis las dudas que tenía con Benedict, ya
que el pobre había estado dando tumbos durante tres temporadas y, llegado el
momento, no sabía si su amor por Sophie sería verosímil, pero una vez más esta
entrega me ha demostrado lo equivocada que estaba y ha terminado coronando a
Benedict como un gran héroe romántico. No obstante, la estrella de la función
ha sido Sophie, la otra gran protagonista, una doncella que tiene un gran conflicto
de identidad (Benedict también comparte con ella esta lucha interna) y que
acaba convirtiéndose en el hilo emocional del relato. Luke Thompson y Yerin Ha, los actores en
darles vida, nos han regalado una pareja preciosa llena de sintonía y he
disfrutado mucho con la tierna complicidad que han desplegado.
Por otro lado, las tramas secundarias
han estado a la altura y se han fusionado muy bien con la historia principal,
pero la cosa no queda ahí, ya que también nos han dejado cosas muy
interesantes. No sé vosotros, pero siento que esta temporada de Bridgerton ha cerrado una etapa para
algunos personajes y se prepara para un nuevo futuro, un futuro que también
trae un nuevo misterio. En este sentido, la serie muestra signos de renovación
y eso siempre es bueno. No obstante, hay algunos puntos que siguen sin
convencerme, como el cambio que le han dado a la trama de Francesca, o lo poco
aprovechados que están algunos personajes, como es el caso de Kate.
Aun así, la cuarta temporada de Bridgerton ha sido una maravillosa
sorpresa. No me esperaba que me fuera a gustar tanto, y su pareja protagonista
es la culpable de todo, ya que nos han regalado una historia de amor que ha
fluido con una facilidad y naturalidad pasmosas. Por fin le han hecho justicia
a Benedict y ahora toca esperar a quién será el/la siguiente. Todo apunta a
que Eloise conseguirá su temporada… ¡Seguiré informando!
¡Hasta la próxima!


Comentarios
Publicar un comentario