15 años del final de Smallville: La gran historia de Clark Kent
| Fuente: The CW |
Smallville
cumple
25 años el próximo 16 de octubre y mi cabecita ya está dándole vueltas a un par
de ideas en forma de tributo. Sin embargo, esta semana se han celebrado los 15 años
de la emisión de su capítulo final y, debido a ello, he decidido pasarme por aquí para dedicarle
unas palabras.
Podría pasarme horas
hablando de Smallville, pero no
quiero repetirme mucho porque ya me explayé bastante con el especial que le
dediqué por su 20 aniversario, así que hoy quiero centrarme exclusivamente en
Clark Kent. La imagen que tenemos del joven granjero de Kansas está bastante asentada
en el imaginario colectivo y su figura está asociada a la de un hombre humilde,
discreto y con un gran sentido de la justicia que suele posicionarse en un
segundo plano cuando Superman aparece en escena (ojo, esto no significa que sea
menos importante), pero la serie de Alfred Gough y Miles Millar cambió las
tornas al darle todo el protagonismo al buenazo de Clark. Aquí Superman todavía
no existe (aunque los creadores se tomaron algunas licencias), así que Smallville es un extraordinario coming of age que nos regala el despertar
y la evolución de un adolescente que está destinado a ser el héroe más grande
de todos los tiempos.
Smallville
es
una serie imperfecta (cualquier serie con 10 temporadas lo es), pero puede
presumir de una gran virtud, y esta es la de haber creado a su propio Clark Kent
canónico. El personaje de Tom Welling forma parte de la cultura popular y, para
muchos, él es el rostro del inicio de la historia de Superman. Puede que
resulte muy fácil decirlo, y en mi caso escribirlo, pero dejar huella en el
público no es nada fácil y Welling lo hizo sin apenas despeinarse.
El legado de la serie
es impresionante (con ella se inició una exitosa etapa de adaptaciones de superhéroes
para la pequeña pantalla) y es innegable que ya puede disfrutar de su estatus
de clásico. Además de esto, me alegra muchísimo que una nueva generación esté
descubriendo a Clark Kent gracias al aterrizaje de la serie en Netflix (mis
alumnos y alumnas os pueden dar fe de ello) y cómo poco a poco se van
introduciendo en la mitología del Último Hijo de Krypton. No sabéis las charlas
que tengo con ellos sobre las aventuras de Clark, Lana, Lex y compañía, y cómo
me enternece ver su total desconocimiento acerca del futuro que aguarda a sus
personajes. ¡Ay, bendita inocencia!
El pasado mes de julio
hablé de la última adaptación de Superman
y comenté que muchos consideraban que este superhéroe estaba pasado de moda
porque era la bondad personificada, algo que no hacía más que restarle emoción y complejidad
al personaje. No obstante, en los tiempos que corren vemos que la
insensibilidad, el egoísmo y la tiranía están a la orden del día, así que esto
hace que el Hombre de Acero sea un personaje totalmente revolucionario y
original al negarse a seguir esta preocupante tendencia. La gran virtud de Superman
es su bondad y humanidad y Clark Kent sigue llevando estos valores por bandera.
No me puedo creer que
hayan pasado 15 años del final de Smallville,
parece que fue ayer cuando acabó, pero a pesar del paso del tiempo, es una
serie que siempre voy a llevar conmigo. Antes he comentado que no es una serie
perfecta, pero puede presumir, y mucho, de haber narrado la historia más grande
jamás contada sobre Clark Kent (y Lex Luthor, pero hoy he venido a hablar de
Clark).
¿Y vosotros? ¿También
sois fans de Smallville?
¡Hasta la próxima!


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