La Casa del Dragón - Temporada 3
| Fuente: HBO |
Esta
entrada contiene spoilers
Tras dos años de
espera, por fin hemos podido ver la tercera temporada de La Casa del Dragón, el spin-off de Juego de Tronos que relata la sangrienta Danza de Dragones.
Esta tercera entrega ha
constado de 8 episodios y ha tenido un poco de todo. La Danza de Dragones ha
seguido avanzando con la incorporación de nuevos villanos y aliados, pero si
hace dos años sentí que la serie se estancaba debido a la falta de acción, en
esta ocasión, creo que tendrían que haber contado con 10 episodios para poder desarrollar su final sin prisas. A continuación, os
expongo algunos puntos que me gustaría destacar.
La
caída de Rhaenyra Targaryen
Uno de los puntos más
criticados de Juego de Tronos, por no
decir el que más, fue el precipitado cambio de registro de Daenerys, la querida
Madre de Dragones, la favorita de muchos, y la que debería haber ocupado el
Trono de Hierro. Siete años después de su final, la serie sigue abriendo muchos
debates y uno de ellos se centra en el nulo desarrollo que le dieron a
Daenerys como villana. La Casa del Dragón
parece que no va a cometer este fallo, ya que la caída de Rhaenyra al lado
oscuro ya se ha producido y es un punto que celebro porque, a falta de una
temporada para el desenlace definitivo de la serie, se va a explorar esta nueva
versión de la protagonista que todo el mundo esperaba, pero que al mismo tiempo
nadie quería ver. Esto demuestra que aquellos Targaryen que parecían estar
destinados a restablecer el equilibro y la paz tampoco son inmunes a la
corrupción del poder y Rhaenyra es un claro ejemplo de ello.
¡Harrenhal,
otra vez no, por favor!
Daemon, uno de los grandes protagonistas de esta épica, pasó gran parte
de la segunda temporada en Harrenhal y esta decisión fue un error descomunal porque desperdiciaron
el potencial del personaje. Pensaba que este año no iban a repetir la misma jugada,
pero me equivoqué porque el nuevo fichaje de Harrenhal ha sido nada más y nada
menos que Aemond, otro personaje clave de la serie. El villano interpretado por Ewan Mitchell es uno de
mis favoritos por esa
personalidad fría, fuerte, astuta y estratega que le caracteriza, y también porque
Mitchell le da vida de manera magistral. Sé que el encuentro de Aemond con Alys
era inevitable, pero su estancia en Harrenhal le ha quitado fuerza al
personaje, lo ha doblegado, y espero volver a ver en la última entrega al villano
que me encanta amar y odiar a partes iguales. ¡Por favor, que alguien cierre Harrenhal y tire la llave!
Una buena temporada en general y un final apresurado
Los dos primeros episodios de esta entrega son espectaculares debido a los sucesos que ocurren en ellos. La acción y la épica vuelven a lo grande y las consecuencias de estas serán de una enorme dimensión para los personajes. Después de esto, tenemos un poco de todo con episodios que hacen avanzar la trama y otros que no tanto, pero me gustaría hablar del final porque para mí ha sido un poco precipitado. En el octavo episodio vemos la Batalla de Tumbleton, una batalla épica, pero muy caótica, y de momento no concluida (nos han dejado con la miel en los labios). Los enfrentamientos que solíamos ver en Juego de Tronos, además de ser visualmente espectaculares, hacían que también te involucraras emocionalmente porque esos personajes que tanto amabas u odiabas se encontraban en zona de peligro y tu cabeza te jugaba malas pasadas al imaginar todas las posibles hipótesis (cada una más horrible que la anterior) que podían llegar a materializarse. En este caso, la Batalla de Tumbleton ha sido espectacular, pero me han preocupado más los dragones que sus jinetes y no me he sentido emocionalmente atada a ella. Personalmente, me quedo con la brutal Batalla del Gaznate que pudimos ver al inicio de esta entrega y que me lo hizo pasar bastante mal.
| Fuente: HBO |
Nuevos
rostros y viejos conocidos
No sabéis lo bien que
me lo he pasado con los personajes de Oscar Tully, Roderick Dustin y Ormund
Hightower. El primero, interpretado por Archie Barnes, ha sido una revelación porque,
aunque ya lo conocimos en la segunda temporada, en esta tercera entrega ha
demostrado con creces que, a pesar de su
juventud, puede presumir de ser valiente, astuto y firme. Es un personaje que te atrapa sin apenas darte cuenta de ello y ha
acabado convirtiéndose en uno de mis favoritos. Por otro lado, su tándem con el
salvaje Roderick Dustin (Tommy Flanagan), personaje introducido este año, ha
sido uno de los más admirados y queridos gracias a la dinámica que han creado a
pesar de sus diferentes personalidades. Por último, el fichaje estrella ha sido
el de James Norton, como Ormund Hightower, un villano con frialdad, arrogancia
y paciencia que se ha comido la pantalla con su impecable presencia. No hay
nada que me guste más que un villano al que odias, pero que al mismo tiempo
amas por lo bien escrito que está.
Emma
D’Arcy y el Emmy que merece
El reparto de la serie
sigue fiel a sus personajes, pero este año me gustaría destacar a Tom
Glynn-Carney, como Aegon, y a Emma D’Arcy como Rhaenyra. En el caso de Aegon,
uno de esos personajes que te encanta odiar, ha tenido una evolución muy
interesante porque toca fondo y gracias a esto muestra su lado más vulnerable
(aunque sigue siendo un villano); sin embargo, la audiencia ha quedado
cautivada por su involuntario lado cómico, un aspecto que nadie veía venir, y que se ha
consolidado con su ya famosísimo ‘Im alive!’. Tom Glynn-Carney ha tenido muchos
momentos memorables y nosotros, la audiencia, los hemos disfrutado a lo grande.
Por otro lado, tenemos a Emma D’Arcy, que para mí es el MVP de la serie. Emma
no actúa, vive en primera persona la tragedia y la gloria de Rhaenyra, y su interpretación
no podría ser más natural y humana. Es una maravilla de ver y me gustaría
que su trabajo fuera reconocido.
Conclusión
La tercera temporada de
La Casa del Dragón es mejor que la
segunda, pero me da bastante miedo el enfoque que le darán a la cuarta y última
entrega porque aún queda mucho que contar y el tiempo es limitado. Seguramente
reducirán algunos hechos, e incluso algunos quedarán eliminados, pero espero
que sus personajes disfruten de su momento de gloria porque lo merecen. Ahora
solo queda esperar otros dos años para ver el final… Casi nada.
¡Hasta la próxima!

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