Recordando Viejos Clásicos: TIBURÓN (JAWS) (1975)






Sabes, los tiburones tienen unos ojos exánimes. Negros, como de muñeca. Cuando se te acerca, no parece que esté vivo, hasta que te muerde. Esos ojillos negros se vuelven blancos y entonces oyes un grito horrible, agudo. El mar se tiñe de rojo, y a pesar del chapoteo y los gritos todos se acercan. Y te hacen pedazos.  (Diálogo de una escena de la película)


¡Hola a tod@s! Hace unos días estaba pensando qué película iba a incluir esta semana en el blog y estaba bastante indecisa. Por esta razón, y ante las dudas, he decidido rescatar una obra maestra del cine y que además, es una de mis películas favoritas: Tiburón.


Cuando era pequeña, y en lo que se refiere a gustos cinematográficos, era más rara que un perro verde. Cuando un@ es pequeñ@ lo normal es que su película favorita sea una de dibujos animados o una película con actores de carne y hueso pero de temática infantil. Pues en mi caso nada de nada. Claro que me gustaban las películas de temática infantil y tenía mis favoritas pero la historia que ocupaba el primer lugar, la que coronaba el podio no era una película Disney sino Tiburón, el film del, por aquel entonces, jovencísimo Steven Spielberg. ¡Adoraba y adoro esta película! Recuerdo que siempre que la emitían por la televisión la veía sin pestañear y me seguía aterrando como la primera vez. Cuando después de un tiempo bastante largo veía que no la volvían a emitir siempre le preguntaba  a mi madre cuando la iban a dar y ella me decía “Ahora, cuando llegue el verano”. Cuando veía el anuncio en la televisión mi casa se convertía en una fiesta. Es una gran fascinación la que tengo por esta película. A pesar de haberla visto cientos de veces y de sabérmela de memoria, me sigue asustando como el primer día. Veía las escenas en las que supuestamente iba a salir el tiburón y, aunque sabía que no lo iba a hacer, me tapaba los ojos.

La historia que nos cuenta Tiburón es, a simple vista, muy simple: un gran escualo se apodera de las aguas de una tranquila comunidad y empieza a comerse a la gente. Sin embargo, Steven Spielberg utiliza esta historia para enseñarnos muchas más cosas como por ejemplo, como les afecta a los habitantes de esta comunidad la ola de muerte y terror a la que se tienen que enfrentar. ¿Reaccionarán todos de la misma manera? Otra de las cosas importantes que hacen de esta película un peliculón es que Spielberg quiere jugar con el espectador desde el minuto uno y que éste participe en la película convirtiéndola así en una experiencia inquietante pero a la vez emocionante. ¿Cómo lo hace? Pues bien, uno de los grandes aciertos de Spielberg es que convirtió Tiburón en una película de terror y suspense. Nosotros no vemos al temible escualo hasta muy entrada la película y esto es lo que nos aterra de verdad y nos deja con el misterio. No podemos ver como es el gran antagonista, el malo de la película. Nos lo tenemos que imaginar y eso es lo que asusta de verdad. En la mente de cada persona puede aparecer algo diferente y podemos asustarnos de nuestras propias imaginaciones. La mayoría de nosotros tenemos miedo a lo desconocido, nos aterroriza no saber a qué nos vamos a enfrentar y Spielberg parecía saberlo muy bien y acertó de pleno. Creo que si hubiésemos visto al tiburón desde el principio, la película habría perdido toda su magia y atractivo.




Recuerdo perfectamente la escena que abre la película. Una chica joven y guapa decide darse un chapuzón mientras espera que el chico al que acaba de conocer se una a ella. Lo que prometía ser una jornada más que especial acaba de la manera más trágica cuando la joven es devorada por el gran blanco. Lo peor de todo es que el chico se queda dormido y no escucha los gritos de terror de la chica pidiendo ayuda. Esto es lo que hace más trágica la escena. Lo que también aterra es que no vemos al tiburón. Solo vemos como la joven es sacudida de manera violenta, parece que el tiburón juega con ella antes de matarla y, de repente, sin que lo esperemos, la chica desparece en las frías aguas y el silencio se vuelve a apoderar de la escena. Un inicio más que prometedor. Como podéis ver, desde el principio, Spielberg quiere que nos involucremos en la historia, que hagamos nuestras propias conjeturas sobre esta máquina de matar. ¿Cómo es? ¿Qué hay debajo de la superficie del agua? Hemos visto su gran fuerza, la sangre es sinónimo de su maldad y todo desemboca en algo que todo el mundo sabe que va a pasar aunque espera que al final ocurra algo que lo evite: la muerte.


Spielberg con su criatura. ¡Me encantaría tener una foto así!

He dicho que el tiburón no se muestra hasta bien entrada la película. Entonces, ¿qué es lo que nos avisa de su presencia? Si no vemos al tiburón ¿cómo nos podemos asustar? Pues aquí, amigos míos, entra en escena el gran John Williams, compositor de las grandes bandas sonoras del cine. Williams compone piezas musicales legendarias que todo el mundo conoce aunque no sepan el nombre de su compositor. Creo que la banda sonora de Tiburón no necesita presentación alguna. Su tema principal (y que os dejo a continuación) representa al tiburón. Incluso diría que ES el tiburón. Cuando escuchas las primeras notas ya sabes que el escualo va a hacer acto de presencia y se va a comer la pantalla. Todo esto está combinado con las imágenes desde dentro del océano que nos indican la dirección que está tomando la estrella de la película, principalmente vemos las piernas de los bañistas y sabemos que no va a cambiar su dirección. Las notas empiezan a sonar de una manera muy lenta, indicándonos que nos acecha de manera sigilosa, a continuación, estas notas empiezan a acelerar su ritmo para indicarnos que la amenaza se está acercando cada vez más y más rápido para culminar en el implacable ataque. Recuerdo que cuando era pequeña y escuchaba la música solo pensaba “ya viene, ya está aquí”. Es una banda sonora que me sigue dando escalofríos pero es una obra maestra. La banda sonora de Williams nos demuestra que una imagen y un sonido unidos pueden crear un recuerdo, en este caso, aterrador y escalofriante.






Por otro lado, me gustaría destacar brevemente el brillante trabajo de los actores que conforman esta película. Roy Scheider (para mí una vieja cara conocida ya que de pequeña le veía en la serie SeaQuest), Robert Shaw y Richard Dreyfuss encabezan un reparto excepcional y sin todos ellos la película sería diferente. En este film encontramos a actores buenos, de verdad. No son caras bonitas que están ahí para atraer al público por su físico. Lo que es conocido como marketing, vaya. Sus interpretaciones nos enseñan a personas normales, de carne y hueso para que el espectador se sienta cercano a ellos. Hay escenas inolvidables y una de ellas es cuando Quint (Robert Shaw) relata el ataque de los tiburones. Es una secuencia que describe perfectamente como actúa un tiburón y el miedo que nos transmite. ¡No me gustaría estar en una situación así! 

Otra de las cosas que me gustaría resaltar es cuando, en el último acto, los tres protagonistas se enfrentan al tiburón. Los tres están en alta mar y el escualo los está acechando de manera cada vez más insistente. No ves tierra por ningún lado y, sin que te des cuenta, se apodera de ti una sensación de claustrofobia ya que no ves una salida, algo que mantenga a estos tres hombres a salvo. Estamos en su territorio y cualquier cosa puede pasar.




Es curioso que  Spielberg llegara a pensar que esta película iba a causar más risas que gritos debido al caótico rodaje que sufrió todo el equipo. El tiburón no funcionaba, las fechas no cuadraban, el rodaje parecía no llegar a su fin… Nadie confiaba en esta película, creían que no la podrían acabar, pensaban que iba a ser un fracaso… ¡Qué equivocados estaban! Tiburón es uno de los grandes éxitos del cine, un clásico que ha aterrado a generaciones pasadas y que sigue teniendo el mismo efecto con las nuevas generaciónes de hoy en día. Muchas veces hay películas que envejecen muy mal y no consiguen el mismo efecto que antaño. Sin embargo, Tiburón aterra a todo el mundo por igual. ¡Es algo sensacional! También es curioso que ninguna película que tenga como protagonista a un tiburón la haya superado, y es raro porque con los efectos especiales de hoy en día podrían hacer algo espectacular. Sin embargo, tengo que decir que estas películas suelen ser malas con ganas. No quieren contar una historia, sino que buscan actores guapos con expresividad cero y grandes efectos especiales para explicarnos la misma historia (por decirlo de alguna manera) que nos mostró Spielberg en los setenta. Lo que pasa es que Tiburón tiene un guión bueno, sencillo, consistente y nos explica una historia que te la crees. La verosimilitud en este tipo de films es muy importante. Estas películas, en cambio, carecen de esto, entre otras muchas cosas.




Es muy raro que haya gente que no haya visto esta película pero si no lo habéis hecho os obligo a que lo hagáis ;) Es un film que os mantendrá en vilo, os morderéis las uñas. Me quedo hipnotizada cada vez que la veo. Ya sé que soy mala hablando de esta película en pleno verano pero es que sino no tiene gracia ;) Reconozco que siempre que voy a la playa lo hago con un poco de miedo. La película de Spielberg me marcó y la melodía de Williams siempre me acompaña. A veces pienso que, en el horizonte, se asoma, entre las olas, la aleta de un gran escualo a gran velocidad. ¡Qué miedo! ¡Disfrutad del baño! 

¿Qué pensáis de esta película? ¡¡Espero vuestros mensajes!!

¡Hasta la próxima!


10/10


 

 
 













 



 

 




Comentarios

  1. ¡Genial tu entrada!
    Lo reconozco, no me canso de ver esta peli. Parece mentira que hicieran lo que hicieron sin usar el ordenador para el monstruo. Me encanta ese momento en el que los protas (algo alegres) se dedican a enseñarse sus cicatrices y, por supuesto, el final. Y los actores, metidos en su papel hasta las cejas (y nada de guapos ni cachas, como muy bien dices.Siempre tuve debilidad por Dreyfuss) ¡Y esa música de Williams! Por cierto, gracias a esta peli, Spielberg le presentó a Lucas para que se encargara de la música de Star Wars. Y, detalle curioso: en un principio, iban a ofrecer a Spielberg rodar Superman pero algún avispado dijo que había que esperar a ver qué tal le salía "...la película de peces..." Pues le salió de matrícula.
    De nuevo, genial tu reseña.
    ¡Nos leemos!

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  2. ¡Hola, Israel!

    Muchas gracias por pasarte por el blog!! Es que esta peli es, simplemente, genial :) Y es verdad que tiene mucho mérito ver todo lo que hicieron sin efectos especiales. Sí que sabía lo de Williams y Lucas, ¡pero no que Spielberg era candidato para rodar Superman! Me pregunto como hubiese sido. Pero mirándolo por el lado bueno tanto Superman como Tiburón son dos obras maestras del cine que han perdurado en el tiempo y lo seguirán haciendo :)

    Muchas gracias otra vez por tus palabras!!

    Nos leemos!!

    Laura

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