Un perro, de Alejandro Palomas



¡Hola, chic@s! Cuando me toca escribir sobre la obra de Alejandro Palomas, muchas veces me quedo atascada porque es un autor que consigue transmitir tanto, que las palabras no son suficientes para haceros llegar lo que he sentido. Por lo tanto, y como suelo decir con los libros que consiguen atraparme de esta manera, espero que mis palabras le hagan justicia.

Un perro nos devuelve a Amalia, Fer, Emma y Silvia; aquellos personajes que nos encandilaron en Una madre. Si en aquella ocasión, la cena de Nochevieja fue el desencadenante de una serie de confesiones que habían permanecido ocultas durante mucho tiempo, esta vez el accidente de R, el perro de Fer que se debate entre la vida y la muerte, servirá para volver a profundizar en esta maravillosa familia y descubrir cómo cada uno de ellos se enfrenta a uno de esos momentos que todos intentamos evitar, pero que tarde o temprano debemos vivir: la ausencia, en cualquiera de sus formas.

Esta nueva novela nos enseña que a pesar de los golpes que nos pueda dar la vida debemos seguir adelante y no tener miedo a querer, aunque muchas veces la relación tenga, inevitablemente, un tiempo limitado. A veces duele, claro que sí, pero debemos ser valientes y atrevernos a experimentar todo el huracán de sensaciones que esto conlleva porque merece mucho la pena.


Creo recordar que ya lo comenté en la reseña de Una madre, pero Amalia y su familia son unos personajes tan reales y humanos que es imposible no verlos como personas cercanas a ti. Palomas los describe a través de pequeños detalles que son muy visuales para el lector y logran cobrar vida con una gran fuerza. Puedes verlos, tocarlos, oírlos… Cuando ellos sonríen tú lo haces con ellos; y cuando lloran no puedes evitar emocionarte tú también. Todos los personajes tienen un lugar en mi corazón, pero reconozco que tengo una gran debilidad por Amalia y Fer. La relación entre esta madre y su hijo es un auténtico tesoro y cada vez que interactúan no puedo evitar quedarme pegada a las páginas del libro. Hay mucha ternura y complicidad entre ellos, y aunque Amalia dé algún que otro quebradero de cabeza, no pueden negar la gran debilidad que sienten el uno por el otro.


Rulfo y Alejandro
La prosa de Palomas es, sencillamente, una maravilla ya que hace fácil lo difícil. Muchas veces no sabemos expresar ciertos sentimientos de manera directa por la complejidad que los envuelve, pero entonces llega Alejandro y lo narra todo de una manera tan clara y sencilla, que no puedes evitar sonreír y asentir con la cabeza. Como podéis ver, hay lugar para la emoción pero también para el humor y mucha culpa de esto la tiene Amalia. La madre de Fer tiene unas salidas buenísimas, en más de una ocasión se me ha escapado alguna que otra carcajada, y aunque parezca que no se dé cuenta de las cosas Amalia es una mujer fuerte y luchadora que cuida de los suyos cuando estos más la necesitan.

Para ir finalizando esta reseña, me gustaría destacar la figura de R, el perro que le pone título a este libro, y que es una auténtica revelación porque es mucho más que el perro de Fer. El accidente de R, como he dicho al principio de esta entrada, desencadena un profundo análisis de sentimientos relacionados, por ejemplo, con la soledad, pero también me ha gustado muchísimo la importancia que se le da a un personaje de estas características ya que para algunos un perro es simplemente un animal, pero hay personas que no comparten este punto de vista. Muchos somos los que creemos que los animales son un miembro más de la familia y llegan a convertirse en una parte muy importante de nuestras vidas, por eso cuando nos dejan el vacío que sentimos es terrible, y de alguna manera tenemos que volver a empezar. Palomas consigue que sintamos el gran lazo que une a Fer y R, pero lo que realmente me ha conmovido es ver a R como el alter ego de Rulfo, el perro del autor, y gracias a esta creación Alejandro consigue que su inseparable compañero de vida se convierta en eterno y entre a formar parte de su maravilloso universo literario.

Un perro es una novela conmovedora y divertida, que llega al corazón debido a la gran humanidad y perfecta imperfección que desprenden sus personajes. Leer a Alejandro Palomas siempre es un placer, nunca defrauda, y cuando llegas al final de sus historias éstas se quedan contigo durante mucho tiempo. Creo que es uno de los mejores autores que tenemos actualmente y desde aquí os animo a que os hagáis con sus novelas porque no os vais a arrepentir.

Para acabar, os dejo con las palabras que Alejandro Palomas plasmó en mi ejemplar de Un perro el 23 de abril de 2016, día de Sant Jordi:

Para Laura:

Por buena gente,
y porque te llena
una mirada
como la que devuelves:
limpia, sonriente.
Qué gusto compartime
así.
Un besazo.

¡Hasta la próxima!

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Fotos: Casa del Libro y Pinterest

Comentarios

  1. Hola, Laura! Qué tal?
    Veo que Alejandro Palomas se está haciendo un lugar importante en la literatura española. El año pasado leí de una sentada "Un hijo", que aunque no me pareció impresionante, la considero una novela muy bonita. Creo que "Una madre" va a ser la próxima lectura de este autor con la que me aventure, y si la cosa sale bien, pues allá que iré con "Un perro".
    Por cierto, no te parece que las portadas de sus novelas son especialmente bonitas?
    Un abrazo

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    Respuestas
    1. ¡Hola, Sofía!

      Si lees Una madre te vas a enamorar de Amalia, es un personaje de lo más entrañable, y Fer es un narrador maravilloso. Es imposible no querer a esta familia. Tanto Una madre como Un perro son libros que están escritos francamente bien y siempre digo que Alejandro ejerce una especie de autopsia con sus personajes para que poco a poco vayamos descubriendo los secretos que esconden.

      Ahora me toca leer Un amor, y por las críticas que estoy leyendo creo que Palomas ha vuelto por la puerta grande.

      ¡Un abrazo para ti también!

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