El blat tendre, de Colette
Estamos ya a las
puertas del verano, así que hoy no podía olvidarme de El blat tendre, de Colette, una pequeña novela que es un canto,
entre otras cosas, a esos veranos que nos han marcado. Esta historia nos
presenta a Philippe y Vinca, dos amigos de toda la vida que veranean con sus
familias en una casa de un pueblo de la Bretaña. Los dos protagonistas ya no son unos niños,
se encuentran en la adolescencia, y sus cuerpos y sentimientos han cambiado.
¿Qué pasará con su amistad?
Este libro de 200
páginas es una novela de formación, y la autora consigue transportarnos
a sus escenarios gracias a su prosa detallista. No se nos hace difícil
visualizar los entornos por los que se mueven Philippe y Vinca, lo que también
incluye esa sensación de poder detectar todos esos olores y colores que trae
consigo el verano. Además de esto, Colette nos mete de lleno en las palabras y
las miradas de la pareja protagonista, y junto a ellos vamos a ser testigos de
su florecimiento y sentimientos.
Esta novela se publicó
en los años 20 del siglo pasado, y lo que más me ha gustado de ella es que
Vinca, su protagonista, a pesar de estar limitada por los cánones de la época,
quiere que la vean como una mujer fuerte y segura. Esto también me ocurrió con
la Alice de Dúo, una mujer llena de
fuerza e independencia, y que adopta la actitud que se esperaba del hombre.
El
blat tendre plasma esos veranos que nos marcan, pero
también esos veranos que suponen el final de algo. Colette crea una
ambientación excelente y la complejidad de sus personajes es magnífica porque
con muy pocas páginas es capaz de crearte un mundo entero. Es una novela que no
tiene pretensiones, su objetivo no es convertirse en una historia generacional,
pero aun así Philippe y Vinca consiguen quedarse con un pedacito de ti.
¡Hasta la próxima!


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