María Antonieta, de Stefan Zweig
És
en la desgràcia que saps realment qui ets.
(Es en la desgracia donde realmente sabes quién eres.) –
María Antonieta
¡Hola, chic@s! María
Antonieta es uno de los personajes más reconocibles de la historia. Odiada y
amada a partes iguales, su figura es de lo más polémica, y mientras unos la
tachan de monstruo, otros optan por santificarla. Parece que no hay término
medio con ella, pero hace unos días leí María
Antonieta, de Stefan Zweig, biografía de la última reina de Francia, y en
ella tenemos una imagen de su protagonista mucho más real y que, en mi caso, ha
cambiado la percepción que tenía de su persona.
En esta biografía,
Zweig no idealiza ni demoniza a María Antonieta, la humaniza, y esto nos
permite romper con la imagen estereotipada que tenemos de ella. Mujer compleja
donde las haya, María Antonieta no fue una reina ejemplar, de hecho tanto ella
como su marido, Luís XVI, no estaban preparados para llevar el peso de la corona,
así que el futuro que les aguardaba era más grande que ellos. No obstante, este
futuro se torció con la Revolución Francesa, y es en este momento, y cuando
María Antonieta es despojada de su título, que empieza a hacer acto de
presencia la reina que estuvo tanto tiempo dormida en Versalles. Zweig traza un
perfil psicológico sublime de la trágica monarca y en él se ven las luces y las
sombras de su personalidad. María Antonieta fue superficial, despreocupada y su
carácter es clasificado como mediocre, pero en los últimos años de su vida
vemos a una María Antonieta transformada que no permite quebrarse y donde
impera el espíritu de lucha, fuerza y dignidad.
Al mismo tiempo, Zweig
también hace un retrato magnífico de los contrastes de la Francia del siglo XVIII y veremos cómo era vivir entre algodones en el palacio de Versalles, pero
también seremos testigos de la pobreza y la desigualdad que sufría el pueblo
francés, lo que desencadenó en una revolución sin precedentes. Y precisamente, si
hablamos de la Revolución Francesa, muchos son los que la tienen idealizada,
pero la violencia, el salvajismo y la oscuridad que reinó en las calles me pusieron
los pelos de punta.
Si ponemos el foco en
Zweig, he de decir que este hombre es un maestro con las palabras y nunca,
nunca, defrauda. El autor capta a la perfección la figura de la reina, y también
la del momento histórico que vivió, y sientes que estás leyendo una novela
descomunal llena de emoción y tensión, a pesar de tratarse de una biografía que, por cierto, está muy bien documentada gracias a las cartas, los diarios y diferentes documentos. Su prosa es elegante, pero a
la vez sencilla y accesible, y sabe profundizar muy bien en las inquietudes y
pasiones humanas para que, de esta manera, tengan un mayor impacto en el
lector. Stefan Zweig es un gran novelista, pero es incluso mejor cronista. Mi
edición de María Antonieta está en
catalán y me gustaría destacar la labor del traductor Ramon Farrés, ya que ha
hecho un trabajo excelente al transmitir a la perfección la fuerza y la belleza
del texto original.
María
Antonieta es, sencillamente, una obra maestra y en ella
veremos las virtudes y los defectos de una reina que despertó demasiado tarde. Por otro lado, el retrato que Zweig hace de
Francia es mayúsculo y veremos cómo estos dos antagonistas, María Antonieta y
su pueblo, irán juntos de la mano para ser parte de un momento histórico que sobrevivirá al paso del tiempo. Leed a Zweig y su María Antonieta, es toda una joya.
¡Hasta la próxima!


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