Expediente Warren: Obligado por el Demonio (2021)
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Fuente: Pinterest |
¡Hola, chic@s! Esta
semana ha llegado a los cines Expediente Warren: Obligado por el demonio, tercera
entrega de esta famosa y extensa saga de terror que ha conseguido congregar a
millones de personas en los cines de todo el mundo y que ha creado personajes
tan icónicos como Annabelle o la Monja. En esta ocasión, Ed y Lorraine Warren
dejan a un lado el terror gótico de las casas encantadas para ejercer de detectives e investigar un
caso de posesión demoníaca que, una vez más, y como nos tienen acostumbrados en esta saga, tiene su base en una historia real. Corre el año 1981 y Arne Cheyenne Johnson, un joven que nunca ha causado ningún tipo de problema, comete un crimen
espantoso. Este es arrestado y cuando tiene que defenderse ante un tribunal el
chico alega haber estado poseído por el demonio en el momento de los hechos.
Obviamente nadie cree su versión y es aquí cuando entran los Warren, que se
ponen manos a la obra para demostrar la inocencia de Johnson y, ya de paso, probar
la existencia del Diablo.
Esta tercera entrega se
diferencia de sus antecesoras por dos motivos: el primero es su cambio de
registro ya que, esta vez, estamos ante un thriller de carácter paranormal que
hace que la cinta se sienta un tanto diferente con respecto a sus dos hermanas
mayores, y, el segundo motivo, es el adiós de James Wan como director (aunque
continúa ejerciendo como productor). El encargado de tomar el relevo de Wan ha
sido Michael Chaves, director de La Llorona, otra película del universo
Warren, y la diferencia entre ambos cineastas es bastante evidente. James Wan
es un director que me encanta porque sabe hacértelo pasar mal, pero al mismo tiempo
hace que no quieras apartar la vista de la pantalla. Sabe crear atmósferas
terroríficas, oscuras, incómodas e inquietantes y con él todo puede pasar. Personalmente
creo que le ha devuelto al género gran parte del prestigio que perdió hace unos
años y siempre le estaré agradecida por ello. Por otro lado, con Michael Chaves
también tenemos terror, pero este es más sencillo y predecible, aunque esto no significa
que no sea efectista. La tercera parte de Expediente Warren es
entretenida, está bien hilada y cuenta con buenos sustos, pero he echado de
menos a Wan. No obstante, Chaves consigue regalarnos un prólogo espectacular,
en el que hay un más que evidente guiño a El exorcista, y, por otro,
seguimos teniendo a los Warren. Vera Farmiga y Patrick Wilson son el corazón de
esta trilogía y nunca decepcionan. A pesar de la oscuridad de la trama, los
Warren consiguen transmitir una calidez, sencillez y humanidad maravillosas y es
muy fácil simpatizar con ellos. El amor y la devoción que se profesan son
admirables y Farmiga y Wilson han conseguido crear unos personajes muy sólidos con
los que el público conecta al instante. Ambos se mueven como pez en el agua y
su química en pantalla es innegable. Siempre que haya una película en la que
salgan los Warren, ahí estaré. Expediente Warren:
Obligado por el demonio es terror palomitero que nos hará
disfrutar durante un par de horas y, aunque haya echado de menos el sello
personal de Wan, me lo he pasado muy bien viéndola. Vera Farmiga y Patrick Wilson vuelven
a mostrar su mejor versión y espero que esta no sea la última vez que los
vuelva a ver juntos en pantalla. Para acabar, me gustaría decir que esta es la
primera vez que vuelvo al cine para ver una película desde que empezó la pandemia
(es cierto que acudí al cine en octubre para ver el documental de Pau Donés,
pero no era una película en sí) y no sabéis la ilusión que me ha hecho volver a
pisar una sala. He vuelto a disfrutar como una niña pequeña y me ha alegrado muchísimo ser testigo de la gran cantidad de gente que acudió a ver la cinta. Durante este año se ha
hablado bastante de que el cine, tal y como lo conocemos, dejará de existir porque
muchos son los que pagarán para ver las películas desde casa, pero esto es algo
que no deberíamos permitir. La magia del cine no se debería perder. Nunca. Tiene
que ser accesible para todos porque la sensación que tuve ayer no la tenía desde
hacía más de un año y espero volver a experimentarla muchas veces más. El cine es una
maravilla que debemos cuidar y no dejar que muera porque para muchos este supone
un hogar en el que vivir mil y una emociones y donde se puede ser completamente feliz por un par de horas. Es parte de nosotros, de nuestra historia, y
espero que continúe a nuestro lado mucho, mucho tiempo. ¡Hasta la próxima!
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¡Hola Laura!
ResponderEliminartengo que ver esta saga, a ver si me pongo a ello. Si la he estado posponiendo ha sido porque no todo el mundo me ha hablado bien de ellas, pero me has animado.
Estoy completamente de acuerdo con lo que dices en el último párrafo de tu reseña. El cine es maravilloso, disfrutarlo en una sala en pantalla grande es genial, no tiene nada que ver con verla en tu tele de casa. Aunque yo sí veo muchas pelis desde casa, desde distintas plataformas, pero me encanta ir al cine y soy de las que voy (iba, a ver si vuelvo a retomar la costumbre que la pandemia me ha quitado ). El cine no debería desaparecer nunca y para ello es necesario que la gente vaya a las salas, independientemente de que también vean algunas en su casa.
En fin, que me alegra mucho que hayas disfrutado con esta peli, desde luego las de terror deberían verse siempre en salas,, no hay color
Besos
¡Hola, Marian! Es cierto que esta película es diferente de las dos primeras (el director ha hecho mucho), pero no es una mala película y es disfrutable. Te recomiendo la primera, a mí me encantó, y la pareja protagonista es una maravilla.
EliminarCon el tema del cine, no sabes lo emocionada que estaba por poder volver. También veo películas en plataformas, pero si puedo verlas en el cine, ¡allá que voy! Espero que a partir de ahora vuelva a ser una costumbre volver a las salas :)
¡Un beso!