Marzo, Mes de la Mujer: Salvaje, de Cheryl Strayed

 


¡Hola, chic@s! A mediados de marzo de 2020 nuestras vidas se paralizaron debido a la pandemia. Desde ese momento todo empezó a fluir sin un rumbo fijo y la incertidumbre y el miedo se apoderaron de nuestra existencia. Sin embargo, el coronavirus ha sido una presencia secundaria en mi vida, ya que durante el primer confinamiento un viejo conocido volvió a tocar a nuestra puerta: el cáncer. El 12 de junio de 2020, recuerdo que era viernes, a mi padre le detectaron un tumor en su pulmón izquierdo. Tras las pruebas pertinentes se confirmó que era cáncer de pulmón, pero por suerte el diagnóstico fue muy positivo y mi padre “solo” necesitó someterse a una cirugía que le extirpó parte de su pulmón y con él el mal que tenía. La quimio y la radio, a las que mi padre tanto temía, se evaporaron como un fantasma y nuestra agonía parecía tener los días contados. Sin embargo, mi padre siempre fue un hombre con muchos miedos y nunca consiguió recuperarse del shock que le había producido el diagnóstico. Los controles posteriores a la operación fueron en todo momento optimistas, pero mi padre era muy pesimista, siempre lo fue, y debido a esto nuestra lucha fue titánica. Era imposible razonar con él y su frustración y su miedo los pagó con su entorno más cercano. Este sufrimiento diario mermó nuestra estabilidad emocional y psicológica y nos metimos en un agujero que parecía no tener fin. Además de esto, su carácter empezó a tener tintes despóticos y cualquier ayuda que se le ofrecía la rechazaba al instante. Mi padre siempre dijo que se moriría con 60 años y la vida, tristemente, le dio la razón. Un año después de librarnos del maldito cáncer este decidió volver, pero esta vez adoptando una nueva forma mucho más agresiva y sin solución. Mi padre finalmente falleció el 20 de octubre de 2021 a los 60 años de edad, un día después de mi santo y también un día después de que se cumplieran 23 años de la operación que salvó a mi madre del cáncer de piel que ella padecía. No obstante, mi padre no murió de cáncer, algo que tarde o temprano iba a ocurrir, sino debido a las complicaciones derivadas de otra enfermedad que tenía. Así que puedo decir que el cáncer no mató a mi padre: murió con él.

Cuando te quedas sin uno de tus progenitores es como si todo volviera a empezar de nuevo, porque tu vida ya no es la misma y a pesar del dolor y la ausencia una debe continuar caminando. Muchos os preguntaréis el por qué de esta confesión tan personal; pues bien, pocos días después de decir adiós a mi padre se cruzó en mi camino Salvaje, de Cheryl Strayed, un libro autobiográfico que ya conocía de antemano, pero que siempre había pospuesto. ¿El motivo? Ni yo misma lo sé, pero sabía que había llegado el momento de leerlo porque la protagonista había pasado por lo mismo que yo, a pesar de que cada una de nosotras encaró la muerte de una forma diferente.

En Salvaje conocemos a Cheryl, la autora y protagonista de este libro, que con tan solo 22 años pierde a su madre debido a un cáncer de pulmón. La muerte de esta supone el derrumbamiento de todo su mundo, ya que, entre otras cosas, la joven ve cómo su familia se va dispersando poco a poco y su matrimonio se va dirigiendo hacia una ruptura que parece inevitable. Su madre era su pilar, su centro, su todo, y sin ella la protagonista cae en una espiral de autodestrucción de la que no tiene ganas de salir. No obstante, y tras haber llegado al límite, Cheryl se da cuenta de que debe dejar el pozo en el que se encuentra y para llevar a cabo su propósito decide recorrer el Sendero del Macizo del Pacífico, una ruta de casi 2000 kilómetros que se dispone a hacer completamente sola y sin ningún tipo de experiencia previa. Con esta aventura, Cheryl quiere convertirse en la mujer que su madre esperaba que fuera; es su purgatorio personal y nosotros, los lectores, lo experimentaremos con ella. Esta autobiografía nos narra su tiempo en el sendero, pero también veremos quién era Cheryl antes de emprender el viaje. El pasado y el presente se enlazan de manera constante y gracias a esto conseguimos un retrato muy sólido de nuestra protagonista.

Este libro nos habla de la pérdida y la oscuridad, pero también de la fuerza, la perseverancia y la supervivencia. La autora se abre en canal enseñándonos sus debilidades y sus miedos, y lo hace con una honestidad total. No adorna nada y si algo es feo lo muestra tal y como es. Personalmente me metí de lleno en la historia y viví el peregrinaje de Cheryl como si estuviera allí. Para mí la parte del sendero es muy especial porque sus heridas las sentí en carne propia, sus temores e inseguridades me golpearon en más de una ocasión y me alegré de cada una de sus victorias como si fueran mías. Cheryl empieza su viaje totalmente perdida y con muchos miedos, pero a medida que va avanzando su mente y su cuerpo se van haciendo cada vez más fuertes. Además de esto, me gustaría mencionar a las personas con las que se va encontrando a lo largo de la ruta, ya que gracias a las relaciones que Cheryl establece con otros senderistas se pueden ver diferentes tipos de valores que nos demuestran que aún hay personas buenas en el mundo. Estos compañeros y estas compañeras también tienen una historia detrás y no pude evitar emocionarme cuando al final del libro descubrí qué había ocurrido con algunos de ellos. Estas personas se convirtieron en amigos para Cheryl, pero también sentí que yo había creado un vínculo con ellos, y es una sensación muy bonita.

Esta autobiografía es excepcional, porque además de narrar una historia inspiradora, su protagonista es simplemente extraordinaria. Leí este libro en noviembre y cuando lo acabé supe que Cheryl debía abrir este ciclo dedicado al mes de la mujer por la gran admiración que despertó en mí. Curiosamente, el año pasado cerré este ciclo con Reese Witherspoon y su lucha por dar visibilidad a la mujer en el cine y la televisión. Pues bien, cuando la actriz decidió empezar este proyecto el primer libro que adquirió (junto a Perdida, de Gillian Flynn) fue Salvaje y su adaptación cinematográfica consiguió dos nominaciones a los Oscars en las categorías de mejor actriz principal y de reparto (Perdida también consiguió ese mismo año una nominación al Oscar en la categoría de mejor actriz principal).

Salvaje es un libro sincero y conmovedor que me ha marcado mucho y al que le tengo un gran cariño. Me conquistó desde el principio y se ha colado en mi lista de libros favoritos. Cheryl termina la historia sin dinero, trabajo o el amor de una pareja, algo que todo el mundo espera cuando llega a la última página; sin embargo, y a pesar de no tener nada, finaliza su trayecto feliz, realizada y reconstruida, algo que para mí es fantástico. La sanación de Cheryl es un hecho y yo sentí que sané un poco más a su lado.

¡Por todas las Cheryl del mundo!

¡Hasta la próxima!

 

Página de Facebook: El blog perdido de Laura

Instagram: laura_lamiel

Comentarios

  1. ¡Holaaaa!

    Guau, que fuerte, perder a uno de tus padres tiene que ser muy duro, yo cuando me lo imagino me da un miedo tremendo, así que ya lo siento por tu pérdida.
    Veo que hay muchas similitudes con la protagonista de esta historia y que has disfrutado del libro, espero que te haya transmitido esa fuerza y esa esperanza a pesar de ser una historia y una situación tan dura.

    ¡besotes!

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    1. ¡Hola, Irene!

      Muchas gracias por tus palabras. La verdad es que Salvaje es uno de esos libros que te marcan, hayas pasado por esa experiencia o no, y es una historia muy honesta que te da una lección de vida. Es súper recomendable ;)

      ¡Un beso!

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  2. ¡Hooooola!
    perder a un padre o una madre (como fue mi caso) es muy duro. Es curioso como algunos libros, pelis o series nos ayudan en esos momentos, nos transmiten aliento (nunca olvidaré lo que me ayudó tirarme en el sofá a ver Las chicas Gilmore cuando falleció mi madre, en serio, me ayudó mucho)
    La peli Alma salvaje es de mis pelis favoritas, me fascinó (tengo que volver a verla), y a veces he pensado en leer la novela, pero me da pereza. Entiendo perfectamente lo que te ha transmitido esta autobiografía, la historia es maravillosa
    Un beso

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    1. ¡Hola, Marian!

      Recuerdo lo de Las chicas Gilmore. Hay historias que son un refugio para nosotros en los momentos más complicados y la verdad es que se agradece. No hay nada mejor como el poder de una historia para ayudarnos a seguir caminando.

      En cuanto a Salvaje he visto la película y he leído el libro, pero el libro le da mil vueltas a la peli porque esta, dentro de lo que cabe, simplifica la historia, y en la autobiografía todo es mucho más profundo y completo. Te recomiendo la lectura de estas memorias porque es una lectura que marca.

      ¡Un beso muy grande!

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