Tiburón: El libro del 50 aniversario
¡Hola, chic@s! Este año
se conmemora el 50 aniversario de Tiburón,
la obra maestra de Steven Spielberg, una película que hizo que no volviéramos
a ver el mar de la misma manera. Mira que ha habido películas sobre escualos
que han sido posteriores a la de esta mítica cinta, pero ninguna ha conseguido
reproducir el miedo que sentimos cuando Bruce (el nombre con el que bautizaron
al icónico e irrepetible tiburón) entra en escena o, más bien, lo
intuimos. Muchos se preguntan cómo una película de hace 50 años sigue
aterrándonos como la primera vez, pero en cambio una producción actual, y con
mejores efectos y más presupuesto, no consigue transmitir esa sensación.
Personalmente pienso que la película de Spielberg, además de ser un referente,
fue para muchos la destrucción de su inocencia y el inicio de un terror marino
que sigue vigente a día de hoy.
Ayer 29 de agosto Tiburón se reestrenó en cines por tiempo
limitado y desde aquí os animo a que la veáis en pantalla grande (yo lo hice
ayer) porque la experiencia es brutal e irrepetible. Uno de mis sueños era
verla en una sala de cine y no me ha decepcionado.
No obstante, hoy no
vengo para hablar de la película (eso ya lo hice en 2013 y lo podéis leer aquí) sino para traeros una pequeña recomendación que
seguramente encantará a los fans de este film, ya que este año ha llegado a las
librerías Tiburón: El libro del 50
aniversario, una obra escrita por Quim Casas, Juan Manuel Corral y Juan Andrés
Pedrero Santos, que rinde homenaje a la película analizándola a través de
diferentes perspectivas (la novela de Peter Benchley, la gestación, cómo se
rodó, la banda sonora, el reparto, su legado…). Además, este análisis viene
acompañado de un extenso material fotográfico que nos hace viajar a la década
de los 70. Es una lectura estupenda y la edición es excelente; está muy
cuidada.
Tiburón
es
ese tipo de película que, a pesar del paso del tiempo, siempre será parte del
imaginario colectivo y sus escenas y su banda sonora siempre nos recordarán
nuestro miedo a lo desconocido. El único punto negativo de la película es la estigmatización
que sufrieron (y siguen sufriendo) los tiburones, ya que no debemos olvidar que
el tiburón de Spielberg tenía el perfil de un psicópata de lo más inteligente y
astuto cuyo objetivo era ser una máquina de matar (y devorar), pero en la vida
real la imagen es muy distinta. Precisamente en el libro, el mítico Bruce es
comparado con otros asesinos de los 70 y los 80, como es el caso de Michael
Myers (Halloween) o Jason Voorhees (Viernes 13).
Si sois fans de la
película, entonces esta lectura es obligatoria. En unas semanas me llegará la
novela de Peter Benchley y es entonces cuando os traeré mis
impresiones sobre ella. Por cierto, si sois fans de Tiburón, ¿recordáis cuándo la descubristeis por primera vez? En mi caso,
recuerdo verla por la tele cuando tenía alrededor de unos 5 años (sí era muy
pequeña) y desde entonces la película ha sido parte de mi vida (y sus secuelas
también, menos la cuarta, pero eso ya es otra historia).
¡Hasta la próxima!
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